sábado, 18 de mayo de 2013

Orientaciones para actuar en el aula con alumnos de necesidades educativas especiales

La etapa de Educación Infantil tiene un marcado carácter preventivo, por ello vamos a prestar una mayor atención a la detección de este tipo de alumnado.

Los mecanismos o vías de tratamiento a la diversidad que llevaremos a cabo en el aula, partirán de una observación inicial del niño o niña y del contacto con su familia. Analizaremos cómo realiza el aprendizaje, sus experiencias y conocimientos previos, el tipo de ayuda y motivación que necesita, en qué actividad se desenvuelve mejor y cuáles les cuestan más, en qué momentos o actividades centra más su atención, cómo se relaciona con los demás, y conociendo todo esto elegiremos materiales, espacios y tiempos.

Además tendremos en cuenta las siguientes consideraciones:

-          Metodologías diversas: “estilos de aprender, estilos de enseñar”. Cada niño o niña tiene una forma de aprender y para abarcarlos vamos a ofrecer diferentes formas de enseñar.

-          Propuesta de actividades diferenciadas: consiste en adaptar las actividades a las motivaciones y necesidades de los alumnos. Se planificarán de tal forma que no sean demasiado fáciles ni demasiado alejadas de sus posibilidades, pero siempre motivadoras.

-          Previsión de actividades de ampliación y refuerzo que refuercen los aprendizajes de unos y amplíen los de otros.

-          Agrupamientos flexibles y ritmos distintos. La diversidad y flexibilidad de agrupamientos permite que los alumnos puedan situarse en diferentes tareas, así como la propuesta de refuerzo o ampliación según las necesidades del grupo, y la adaptación al ritmo mediante la introducción de nuevos contenidos.

Cuando estemos trabajando en gran grupo tendremos en cuenta esta serie de actuaciones:

-          Cuando realicemos un torbellino de ideas, preguntar primero a los niños o niñas menos capacitados para que sus ideas sean las primeras y no se las repita nadie.

-          Al hablar de conceptos más concretos, serán los últimos para que hayan oído las respuestas de sus compañeros y contesten sobre seguro.

-          Buscaremos el contacto visual con aquellos niños y niñas que se distraigan con mayor facilidad, observando así si están comprendiendo lo que se está trabajando en ese momento.

-          Siempre se valorará de forma positiva la participación de cada niño o niña, y se le animará a hacerlo


Asociación Síndrome de Down de Toledo


Iniciativa personal en relación con la asignatura (II)

A través de mi experiencia como voluntaria en la Asociación de Síndrome de Down pude conocer más sobre el síndrome de down, sin embargo ha sido mediante esta asignatura y búsquedas de información que he llevado a cabo por mi parte debido a la curiosidad de este caso lo que me ha hecho conocer aún más.

Como voluntaria en la piscina pude ver algunas consecuencias motrices que los niños con síndrome de down presentaban como el no poder mantener el equilibrio de forma prolongada, hipotonía muscular que impide ejecutar secuencias de movimientos rápidos etc.

En cuanto al aspecto cognitivo, como voluntaria ya sabía que a estos niños les cuesta mantener la atención ya que la tienen dispersa e inestable. Además, gracias a la asignatura pude saber cómo la atención de estos niños influye en aspectos como el aprendizaje del lenguaje ya que se ve dificultado, presenta desarrollos muy diferentes en la expresión y la comprensión y un gran retraso en general.

 A través de la asignatura también he aprendido como trabajar el síndrome de down en la educación. Estos alumnos requieren de una atención mayor que el resto para poder adaptarse al ritmo de la clase y cumplir con el currículo escolar. Para lograr esta adaptación e integración del niño en un entorno escolar normalizado será necesaria no solo la colaboración de los docentes y especialistas y personal de apoyo del centro, sino que también el grado de implicación de las familias jugará un papel muy importante.

A la hora de trabajar con estos niños se tendrá en cuenta sus características personales e individuales para realizar las adaptaciones curriculares necesarias que mejor se adapten a sus necesidades a la hora de conseguir el mayor desarrollo de sus capacidades y de lograr un aprendizaje de la mayor calidad posible.

Nosotros como maestros debemos de llevar un trabajo cooperativo en el aula donde se encuentra integrado el niño con síndrome de down. Esta integración como el trabajo cooperativo son positivos tanto para el niño con síndrome de down como para sus compañeros.


El niño con síndrome de down tiene la oportunidad de desarrollar sus habilidades sociales de una manera más natural, espontánea y lo más parecida posible a lo que encontrará fuera del colegio. Al mismo tiempo que desarrolla estas capacidades, va trabajando los contenidos escolares adecuados a su edad, siempre con las adaptaciones pertinentes y los apoyos personales.

lunes, 13 de mayo de 2013

Iniciativa personal en relación con la asignatura (I)

Como bien dije en el diagnóstico de la asignatura, a lo largo de este cuatrimestre quería llevar a cabo una iniciativa personal en relación con el aprendizaje de la asignatura.

Esta iniciativa personal era contar mi experiencia como voluntaria trabajando con niños con dificultades en la Asociación de Síndrome de Down de Toledo,  asociándola con lo aprendido en la asignatura.

Mi experiencia como voluntaria con niños de síndrome de down creo que ha sido y es una de las experiencias más gratificantes que he sentido por ahora en mi vida.

El trabajo en sí era sencillo, dedicar una mañana a la semana, casi siempre sábado, a enseñarles a nadar en la piscina. A pesar de lo sencillo de la actividad y del poco tiempo que requería considero que ha sido una de las experiencias de mi vida en las que más he podido aprender.

Durante este periodo no sólo aprendí sobre los problemas de estos niños, de lo vulnerables que pueden llegar a ser etc; se trató más bien de un aprendizaje más profundo en el que comprendí que muchas veces nos centramos en pérdidas de tiempo sin darnos cuenta de lo que de verdad importa.

Las familias de la asociación habían logrado conciliar toda su vida de manera que todos sus miembros mostraban una unión y colaboración dignos de admiración. Hermanos, abuelos, padres y demás familiares se organizaban para así  colaborar todos y que los padres no se sintiesen sobrepasados por la sobrecarga de atención que en algunas ocasiones requieren estos pequeños.

También aprendí en cuanto a la superación, a los deseos de no dejarse vencer por un diagnóstico, sin olvidar las limitaciones propias de este.


Finalmente también comprendí que una pequeña ayuda puede resultar de lo más gratificante para uno mismo al ver que consigues ayudarles a dar un pequeño paso más en su evolución, y a la vez de lo más agradecida por los padres y los propios niños.

sábado, 4 de mayo de 2013

Recursos en Educación Especial


La finalidad de la educación especial es el tratamiento educativo adecuado a aquellos alumnos inadaptados, deficientes o diferentes, y pretende la incorporación de estas personas tanto a la vida social como al sistema de trabajo.
Existen numerosos recursos educativos dedicados a la especialidad de educación especial. Nuestros alumnos con necesidades educativas especiales se pueden beneficiar de múltiples tipos de recursos en el aula, sin embargo, en esencial que el docente esté preparado para enseñar no sólo con riqueza de recursos educativos, sino con un amplio conocimiento de todo lo que deberá afrontar con sus alumnos, todos tan diferentes.
Entre los recursos más significativos encontramos:
-          Recursos informáticos
La utilización de la informática en Educación Especial requiere adaptar nuestros ordenadores a toda una amplia gama de discapacidades, de las que ya se han comentado en el apartado correspondiente. Además, encontramos recursos informáticos para diferentes discapacidades.
Las posibilidades  que el mundo de la informática está abriendo a los discapacitados queda reflejado en la ingente cantidad de páginas creadas en internet con el único objetivo de que éstos tengan una posibilidad más de integrarse en una sociedad competitiva cien por cien. En ellas se ofrecen todo tipo de programas, algunos de forma gratuita y otros no, pero con el aliciente de que algunos de ellos son fáciles de instalar y que no hay que ser muy expertos en la materia para su utilización tanto en casa como en el colegio.
-          Recursos bibliográficos
La discapacidad se ha convertido en una de las problemáticas a la que los diferentes organismos institucionales están prestando una mayor atención, como lo demuestra el hecho de que se haya constituido un patronato denominado como El Real Patronato sobre Discapacidad con la finalidad de gestionar la función de documentación, incluyendo información y publicaciones, mediante su Centro Español de Documentación sobre Discapacidad (CE2D), que mantiene con la colaboración del SIIS. Ofrece un lugar de consulta y una biblioteca especializada.
-          Experiencias contadas en Unidades Didácticas
Serie de experiencias realizadas en algunos centros y que nos pueden servir de ayuda a la hora de enfrentarnos con un problema determinado
-          Ayuda de Asociaciones
En la actualidad son muchas las asociaciones de toda índole que han ido surgiendo tanto ene l territorio nacional como internacional destinadas a apoyar tanto a los niños y niñas con problemas de discapacidad como a sus familias. Esta diversidad de asociaciones han sido recogidas por algunas páginas web, que se han encargado de clasificarlas y ordenarlas con el fin de que la persona que entre en ellas acceda de forma rápida a la asociación relacionada con su problemática. Por otra parte, hay otro tipo de páginas más especializadas en un tema más concreto de discapacidad y que no hemos querido olvidar. 

miércoles, 10 de abril de 2013

Inclusión e Integración ¿Qué opinión tienen los profesionales de la educación sobre ambos conceptos?


El camino hacia la educación inclusiva es uno de los retos que afrontan actualmente los sistemas educativos de gran parte del mundo.
En  este trabajo, además de ofrecer una revisión sobre dos conceptos que, en ocasiones se confunden y se asimilan el uno con el otro (integración e inclusión) se lleva a cabo un análisis de contenido sobre algunas de las opiniones que muestra el profesorado y los profesionales de la orientación sobre ambos términos.

En primer lugar, el artículo parte de una conceptualización para conseguir que el lector tenga claro los conceptos de integración e inclusión.
Para hablar del concepto de integración, el artículo se remonta a la década de los 60, periodo en el que se facilitó la paulatina concienciación de la sociedad acerca de la marginación que soportaban las personas que sufrían algún tipo de discapacidad.
 Además, para describir este término, se dan distintos puntos de vista de varios autores. Muñoz, Rué y Gómez (1993) consideran que la integración se corresponde con una visión asimilacionista que concibe al alumnado “diverso” como especialmente problemático. Este reduccionismo interpretativo del alumnado “diverso” conlleva una atención a la diversidad centrada en la provisión de apoyos y ayudas especiales para determinados alumnos que no permite avanzar hacia una educación respetuosa con la diversidad de todos los estudiantes.
Arnaiz (1996,2003) se muestra partidaria de un abandono progresivo del concepto de integración para ir hablando de inclusión, puesto que el término integración tiene la meta de integrar en la vida escolar y comunitaria a alguien que está siendo excluido, siempre centrándose en alumnado con algún tipo de discapacidad.
García Pastor (1997) también considera que es hora de dejar de hablar de integración, una trampa que perpetúa la segregación disfrazada, para hablar simplemente de educación.
El término de inclusión sin embargo, va más allá y se refiere a que todos los niños y niñas necesitan estar incluidos y participando en la vida educativa y social de las escuelas y en la sociedad en general. La atención en las escuelas inclusivas se centra en cómo construir un sistema que incluya y esté estructurado para hacer frente a las necesidades de cada uno de los/as alumnos/as.
La educación inclusiva se aborda a través de varias dimensiones o perspectivas. Echeíta (2006) nos habla de tres perspectivas:
-          La educación inclusiva como educación para todos/as: Todos/as los/as niños/as deberán ser tratados con respeto y se deberá asegurar la igualdad de oportunidades para poder aprender de forma conjunta. La educación inclusiva es una cuestión de derechos humanos y no se puede segregar a ninguna persona como consecuencia de su discapacidad o dificultad de aprendizaje, género o pertenencia a una minoría étnica.
-          La educación inclusiva como valor: El ideal de la educación inclusiva desde esta perspectiva sería el de un sistema en el que todos sus miembros, tanto los alumnos como adultos, se sintieran acogidos o miembros de pleno derecho, donde nadie, por aprender de una forma distinta o porque tuviera características singulares, se situara por encima o por debajo de los demás y donde todos estuvieran llamados a aprender lo máximo posible en relación a sus intereses, capacidades y motivaciones.
-          La educación inclusiva como participación: La inclusión sería el proceso de aumentar la participación de los alumnos en el currículum, en las comunidades escolares y en la cultura, a la vez que se reduce su exclusión en los mismos.

El artículo también nos habla de un estudio que se hizo a varios profesionales de la educación para saber que concepto tenían sobre la integración y la inclusión. La información fue recogida mediante entrevista individual y la pregunta clave que se formuló en relación a este tema fue que cómo definirían los conceptos de integración e inclusión.
La muestra estuvo constituida por un total de 12 informantes. Se contó con 6 psicopedagogos/as, 3 profesores/as de pedagogía terapéutica y compensatoria y 3 profesores de secundaria.
El análisis de las diferentes respuestas nos muestra tres aspectos fundamentales: en primer lugar el 16,6% indica que la inclusión y la integración son el mismo concepto; el 33.3% hablan de integración cuando realmente quieren referirse a inclusión, y hablan de inclusión, cuando realmente hacen referencia a la integración; el 8.3% define correctamente la integración pero no la inclusión; por último, el 41.6% sabe diferenciar claramente entre ambos conceptos.

De estos resultados, se pueden extraer concepciones sobre la inclusión que van muy ligadas o se centran en:
-          El emplazamiento de los alumnos en el contexto ordinario, que era también uno de los principios de la integración, como hemos visto más arriba.
-          La participación del alumnado en las culturas, currículo y comunidades.
-          La concepción de la diversidad más allá de las referencias a necesidades especiales o discapacidades.

Como conclusión tras la lectura de este artículo, pienso que día a días los centros tienen más en cuenta estos dos conceptos fundamentales. Además, gracias a la lectura del artículo se puede realizar una aproximación al concepto de inclusión, base fundamental para emprender acciones que hagan realidad una filosofía que resume muy bien uno de los docentes que formó parte de las entrevistas: “Todos juntos, todos iguales, todos diferentes”.

Moliner Miravet L. Moliner García O. Inclusión e Integración: ¿Qué opinión tienen los profesionales de la educación sobre ambos conceptos?. Departament d' Educació. Universitat Jaume I